En el medio nunca
fue un verdadero problema, pues los residuos orgánicos seguían el ciclo de la
vida sirviendo de abono o de alimento para animales, los vertidos arrojados a
los ríos eran depurados por las propias aguas, el gran poder depurador de la
naturaleza todavía no había sido derrotado por el ansia de poder del hombre. Un
mal sistema de gestión de las basuras, producirá un deterioro y depreciación
del entorno debido a la contaminación del aire, del agua y del suelo. Los
diferentes tratamientos de los Residuos Sólidos Urbanos, los podemos clasificar
en técnicas de eliminación o en técnicas de valorización, es decir, en la
desaparición de los residuos o en conseguir un segundo uso de los mismos. Así
tendremos en el primero a los vertederos, sanitariamente controlados y
depósitos de seguridad, y a las incineradoras, ya sean con o sin
aprovechamiento de energía.
Como técnicas de
aprovechamiento las tenemos por procesos químicos, bioquímicos, reciclado y
recuperación de materiales. Sin embargo las técnicas de eliminación ya sea por
vertido o por incineración siempre conllevan una contaminación al medio
ambiente, que si bien es verdad que el riesgo de contaminación se puede bajar
si se realiza de una forma adecuada, este riesgo siempre va a estar presente y
su disminución encarecerá el tratamiento por lo que a veces deja de ser rentable.
El calentamiento
global provocado por el aumento de la concentración de CO2 atmosférico que
acompaña a la combustión masiva de materiales fósiles. La basura es un peligro para la humanidad pero también para
nuestro planeta, al tirar basura en los bosques, ríos, calles estamos
ocasionando problemas que con el tiempo podríamos autodestruirnos por ello
debemos de concientizar a la humanidad de no tirar basura.

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